Vivir mejor – Adelgazar comiendo bien

Se dice y se repite que se vive mejor delgado que gordo, o que se vive más tiempo. El tema de las dietas salta en las conversaciones con muy considerable frecuencia. Hay una preocupación dietética compartida. Se han imaginado incontables dietas adelgazantes: pero todos estos regímenes son de una crueldad infinita.

Por lo general, el que adelgaza pasa más hambre que el perro de un músico o, en todo caso, combate el hambre engullendo los alimentos permitidos que suelen ser los que menos gustan. Hacer un régimen es una especie de autocastigo, cosa para masoquistas. Los adelgazantes se flagelan el paladar. El régimen comporta inexorablemente la
tristeza, casi siempre el malhumor, muhas veces un constante, incómodo y
agotador cabreo.

Michel Guérard, uno de los cocineros más prestigiosos de Francia, uno de los
más famosos del mundo, es un hombre que estuvo gordo, muy gordo : era como
una bola. Un día decidió acabar con su gordura y con la pesadez de sus carnes.
Se sometió a dietas rigurosísimas incluso ayunó un dia si y otro no. Hizo curas de aguas, precisamente en el balneario de Eugénie-les-Bains, «Les- Prés – et – les – sources – d’Eugénie», propiedad de la familia de su esposa.

Cocina de la esbeltez

Adelgazó, pero las pasó moradísimas. Y decidió que algo había que hacer para aliviar las
penas de los gordos en trance de adelgazar. Michel Guérard, desde sus fogones estudió la manera de reconciliar a Epicuro con Asclepio, el placer con la salud, la gastronomía con la dietética. Inventó la cuisine minceur, es decir, la «cocina de la esbeltez» y escribió un libro con este mismo título.

Les- Préset – les – Sources – d’Eugénie

En el prólogo de la versión castellana, Néstor Luján afirma que el éxito ha culminado el empeño del autor que «ya ha conseguido que las gentes adelgacen sentados en la mesa, comiendo cosas exquisitas y sencillas, con la sonrisa en los labios y una saludable alegria». En su restaurante de «Les- Préset – les – Sources – d’Eugénie», Guérard
ofrece su opulenta y original carte gour mande para gentes sin problemas de linea y la cuisine minceur, con platos de bajas calorías, sin grasas, con pocos hidratos de carbono y azúcares, pero gratos al paladar.

Guérard ha eliminado la abrumadora zanahoria rallada y el tristisimo filete a la plancha, y los ha sustituido por cosas tan seductoras y apetitosas como el filete de rape a la pimienta con mousse de pepino (22 1 calorías), Pavólaille de Chalos grillée con puré de
champiñones (260 calorías), los filetes de pechuga de oca a la parrilla con mermelada de cebollas a las ciruelas (200 calorías), el molde de zanahorias (216 calorías), la ensalada de filetes de pichón ( 1 25 calorías). Comiendo esto, nos dicen, podemos adelgazar en la tranquilidad y alegría del espíritu. Si es así, alabado sea Dios, y también el seíor Guérard.

Michel Guérard no se ha limitado a su clientela. Ha propuesto y ha enseñado la
cuisiíie minceur a los demás restauradores de Eugénie-les-Bains, convirtiendo
así a esta pequeñá estación termal del Sudoeste de Francia, situada en los confines.del bosque de las Landas, a pocos kilómetros de Biarritz, en la «primera viIta de la esbeltez del mundo», Según reza el indicador de carretera a la entrada de la población. Comiendo en casa de Guérard, podemos perder 4-6 kilos en II días, y hasta 10 siguiendo la cura completa, de tres semanas.

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